Entrevistas con @migasocial. Dário Bossi (Red Iglesias y Minería): en América Latina la Iglesia se está ‘enredando’.

¿Habéis oído hablar de la Red Iglesias y Minería? He tenido la suerte de conocer y poder entrevistar al sacerdote italiano Dário Bossi, (1972, Gallarate, Italia), misionero comboniano destinado a Brasil desde 2002.  Él es desde enero de 2017 el  Coordinador de los Misioneros Combonianos en Brasil y desde 2013 miembro de la coordinación de la Red Iglesias y Minería .

Foto de Marta Isabel González/Manos Unidas

Háblenos de la Red Iglesias y Minería. ¿En qué consiste y por qué en la realidad de Latinoamérica era tan importante acometer una red así?

Por dos motivos. Por un lado porque la Iglesia Latinoamericana es más abierta y con mayor experiencia en la articulación de redes: lo demuestra el hecho que, casi contemporáneamente a Iglesias y Minería, se fundó la REPAM (Red Eclesial Panamazónica) . Digamos que éste  es un tiempo en el que “en América Latina la Iglesia se está enredando”.

El otro motivo es porque es precisamente  en América latina donde es más fuerte la explotación minera. El 28 % de la explotación minera del mundo, tiene lugar en América latina.

Paralelamente, hay una proporción directa entre la intensidad de la extracción minera y la violencia y agresión a comunidades y territorios. La Iglesia no se puede quedar callada frente a esta agresión.

Por ultimo diría que “Iglesias y Minera” nació antes de la publicación de la Encíclica Laudato Si pero sentimos una total coincidencia con sus ideas y no es una casualidad que los únicos territorios que en Laudato Si son citados explícitamente, son los territorios de la amazonía y la cuenca del río Congo, que son dos regiones fuertemente minerales.

Es evidente la conexión entre las preocupaciones ambientales en los conflictos sociales y la minería.

– ¿Qué ha supuesto para vuestra red, para el trabajo de base de Iglesia que lleváis a cabo en esta red, la publicación de Laudato Si?. ¿Diría que hay un apoyo directo del Vaticano o del Papa Francisco?

Laudato Si. llego después, pero naturalmente fue fruto de una maduración, que, como vemos después en la publicación, se inspiró mucho en las luchas locales. La encíclica Laudato si es histórica, porque sus fuentes son las conferencias episcopales, los obispos, los territorios de base y hay también citas de otras experiencias religiosas.

Es una encíclica en la que lo que está escrito es fruto de mucho trabajo e inspiración, preguntas, e investigaciones que vienen de los territorios. Y eso lo podemos confirmar. Necesitábamos ver nuestras luchas y esfuerzos plasmados en un documento y, de alguna manera, consagrados por una posición oficial de la Iglesia. Cuando lo vimos y en una encíclica, nos dio mucho aliento.

El Papa lo dijo con una radicalidad inesperada, con una fuerza que incluso nos sorprendió. La leímos 2 ó 3 veces en pocos días para hacerla nuestra. En varios territorios la estamos retrabajando junto  a las poblaciones y las comunidades.

Nos parece que de Laudato Si muestra exactamente cómo las violencias en los territorios están interconectadas, y cómo no se puede aislar el trabajo, en nuestro caso frente a la minería, frente a los conflictos de la tierra, latifundios, la agresión forestal, la cuestión climática, la defensa del agua, la cuestión de la autodeterminación de las comunidades tradicionales y sus territorios. Es una encíclica que muestra que en verdad todo esta interconectado. Y que por tanto confirma también la importancia de trabajar en red.

–  ¿Cómo funciona el “face washing” o lavado de cara en relación a las iglesias y las empresas mineras que operan en América Latina?

Las empresas necesitan licencia social. Es decir, junto al “riesgo económico”, por ejemplo, a que haya un accidente, o se agoten sus recursos naturales, las empresas saben que existe un “riesgo social” y el principal es que la población se oponga a sus iniciativas. Ese “riesgo social” es esencial a la hora de definir sus estrategias, tomar decisiones económicas, analizar los mercados financieros y en las relaciones comerciales. Es un elemento fundamental en la definición de sus estrategias económicas.

Laa empresas comprenden que uno de los actores que puede ayudarles a disminuir ese “riesgo social” son las iglesias, no solamente la católica. Y es que, en la mayoría de los países de América Latina, las iglesias, la Iglesia católica sobre todo, mantienen una fuerte credibilidad. Es uno de los actores más influyentes y respetados, incluso moral, ético, político, histórico. Entre las organizaciones más diversas, es la que da más confianza.

Por eso, acercarse a las iglesias, significa, de alguna manera, “limpiar la imagen”, hacer un trabajo de “maquillaje”, que permita reposicionar  su marca, su logo e imagen en la sociedad.

Las empresas mineras saben que donde se pongan habrá conflicto, porque lo que ellos hacen no es algo natural, no es algo que se espera de un territorio. Es una “violencia” que se hace a la tierra y a un territorio bajo unas condiciones y las condiciones con las que ellos negocian, lo que ofrecen son condiciones de interés, de ganancia, trabajo y de desarrollo.

Pero estas condiciones las negocian junto a otros impactos, que son impactos sobre la salud y el medioambiente, el futuro de un territorio, la seguridad de una población, el futuro, la permanencia y el enraizamiento en un territorio.

La empresa obliga a la comunidad a hacer un balance y tomar decisiones. Nosotros decimos que lo que ofrecen las empresas son “alternativas diabólicas”. Porque ¿cómo puede alguien decidir si es más importante el trabajo o la salud? ¿Comer o tener agua limpia?  Nadia debería estar obligado a escoger entre esas dos cosas.

La empresa minera sabe que, se ponga donde se ponga, habrá conflicto y desarrolla una serie de estrategias o instrumentos para disminuir este conflicto.

Un instrumento legítimo importante es, por ejemplo, la “negociación de beneficios sociales”, en la que entra toda la cuestión de la sabiduría, de la visión política, el papel esencial de la política de la que se habla m Laudato Si.

Pero oros instrumentos son menos legítimos, más agresivos. Algunos son de seducción, otros son de amenaza, o de espionaje o de infiltración. Ellos tienen todo un elenco de modos de acción de cara a  las comunidades.

En este punto, no cabe duda de que las iglesias podrían volverse un instrumento más para disminuir este conflicto. Lo que las empresas buscan es un mediador entre la empresa y la comunidad. Alguien que se ponga en medio y que se esfuerce en entender las razones de los dos.

Y esto nosotros no lo queremos  porque éste no es el papel de las iglesias, ese debería ser el papel de la política. Las iglesias, por supuesto la Iglesia católica, por su vocación, tiene que escoger el lado de los más débiles, vulnerables y de quienes son amenazados. Esta disputa de posiciones nosotros la entendemos como una de las misiones más claras de la Red Iglesias y Mineria para ayudar a las iglesias a posicionarse.

No lo digo de manera crítica, porque para alguien como un obispo o un cura que no conoce nada de este contexto y se encuentra con una situación de este tipo, puede incluso parecerle natural este papel de mediación, porque la Iglesia lo hizo en otros momentos. Pero conociendo todo este contexto y la historia de muchos territorios, nuestra misión hoy es ayudar a la Iglesia a comprender el riesgo grande de ponerse en medio. Y la misión esencial, como decía el Papa Francisco cuando escribió en 2015 a las víctimas, es escuchar el grito de los afectados. Este es el punto de partida de la Iglesia. Es toda una cuestión compleja.

11ª Romería por la Tierra y las Aguas organizada por Red Iglesias y Minería en Maranhão (Brasil). Foto de Marcelo Cruz

–  ¿Qué ofrecen las empresas a la Iglesia, dinero…? ¿Cómo se puede comprar a la Iglesia?

Hay varios niveles, a veces no es directamente comprarla, hay promesas de inversiones, de restructuración de templos, inversiones de dinero para intereses etc.

Hubo un proyecto interesantísimo de las empresas llamado “Minering Partnership”, aunque luego no se llegó a hacer, donde las empresas se proponían hacer formación para los teólogos, financiar los seminarios, ofrecer formación a los teólogos para reflexionar sobre ética y minería, liturgia y minería, pastoral y minería etc.

A veces se entra a través del dinero para contaminar las ideas, lo cual es muy peligroso.

Pero no siempre se trata directamente de comprar. A veces todo ocurre con una intención aparentemente honesta. En algunos casos hay emresarios y emprendedores que consideran esto como un proceso honesto.

Probablemente algunos de los que fueron al Vaticano tenían intenciones buenas. Pero esto es muy difícil desde una buena posición económica y desde dentro de una estructura que esta haciendo tanto mal. Simplemente decir que se está  dispuesto al cambio sin mostrar cambios efectivos no es coherente. Acreditaremos esas afirmaciones cuando se demuestren cambios directos conforme a lo que tantas comunidades están exigiendo.

–  ¿Cuál sería la recomendación desde “Iglesias y Minería” a las ONG  que buscan el desarrollo de las personas, pero a la vez necesitan financiación de empresas?

No es fácil. Lo que diríamos es primero que nunca es suficiente escuchar el punto de vista de la empresa porque hay departamentos totalmente organizados y preparados para hacer esto (“face washing”). A veces se presentan como empresas sostenibles y justas y que cumplen todos los protocolos. Y es que, generalmente, las empresas más ricas son las que paradójicamente hacen más impactos y logran camuflarlos más.

Aspecto de la contaminación que sufre Piquiá de Baixo (Brasil). Foto Marcelo Cruz para Red Iglesias y Minería

–  ¿Qué le parece el Pacto Mundial y otros mecanismos puestos en marcha por las Naciones Unidas como las negociaciones para elaborar un tratado vinculante para que las multinacionales respeten los derechos humanos ?

Un principio importante es que nunca es suficiente un diálogo de las cumbres de la Iglesia o de las Organizaciones con las empresas. Se debe contar con las informaciones a partir de las comunidades pero el modelo actual nos hace caer en la tentación de olvidarlo. Nuestro punto de referencia y de escucha, nuestra fuente de información y de averiguación de los hechos, son las comunidades.

Esto no significa que la comunidad tenga una visión unívoca. Es muy complejo porque a veces la propia comunidad está dividida. Pero es importante basarnos en el punto de vista de las comunidades tanto en lo que se refiere a conflictos específicos, o arreglar las relaciones con las empresas en los conflictos específicos, como en lo que se refiere a estrategias políticas y económicas.

En cuanto a lograr un tratado vinculante para que las multinacionales respeten los derechos humanos  no es algo que les guste a las empresas y veo que es algo que la Iglesia no siempre apoya. La empresa dice “no, ya tenemos los principios rectores”, pero los  “Principios Rectores sobre las empresas y los Derechos Humano” son como recomendaciones, no obligatorios. Pero hay un movimiento y un grupo de presión de trabajo dentro de la ONU para que sean principios vinculantes con obligaciones, reglas y penas para quien no los cumpla. Pero las empresas dicen que no es necesario y dicen “te garantizo que lo estoy cumpliendo”. Hay mecanismos de fiscalía y de monitoreo, incluso del castigo pero falta la obligatoriedad.

La otra cuestión es el “Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI)”: internacionalmente reconocido y que varios países suscribieron, pero que no se aplican y que son facilmente  sustituidas por consultas voluntarias que a las empresas les gusta hacer.

En cuanto al punto de vista estratégico y metodológico, una es la versión que viene de arriba a abajo y la otra de abajo a arriba. Entonces si la Iglesia, las entidades, los organismos internacionales, etc. se asocian más a una visión que a otra, está claro que favorecen más a un tipo de evolución del sistema que a otro. 

–  Pero está claro que no todas las empresas son malas. ¿Cuál sería el camino para trabajar juntos? ¿Cómo hacer para que las empresas cambien y detectar dentro de las empresas a la gente que quiere hacer las cosas bien?

No es nuestro campo directo, pero este es un tema que sale cuando reflexionamos con las  ONG. Cada vez se promueve más el debate y la reflexión, incluso hacia fuera de las instituciones.  Cada institución tiene sus reglas.

Así como el intercambio de comunidades es muy rico, también entre entidades hay que sentarse para debatir más sobre este tema. Por lo menos al hablar de eso es evidente como se eleva el nivel del discernimiento y de ética. Cuando no se habla se da mucho desconocimiento de las cosas. Pero cuando se empieza a hablar y se dialoga, una reflexión contamina a la otra y creo que es un proceso que sólo puede favorecer la calidad del discernimiento. El diálogo con las empresas es algo esencial.

–  Dice usted que la Iglesia en América Latina se está “enredando” (REPAM, Red Iglesias y Minería) pero también en Europa y EEUU las ONG de Desarrollo de la Iglesia trabajamos en red: como en  CIDSE o en España con “Enlázate con la justicia”¿crees que el trabajo en red es positivo o que quizá la sociedad percibe más bien una maraña muy  compleja?

Desde nuestro punto de vista es justo al revés: nos parece extraña esta distancia, el aislamiento entre una entidad y otra. Tenemos que hablar con ustedes utilizando una gramática en un idioma, despues cambio de idioma gramatical, y las exigencias de uno son diferentes de las del otro. No digo que haya que uniformarse pero percibimos que hay repetición de cosas, de estrategias, de reflexiones.

Quizá alguien crea que estructurar una red mayor sería un gasto de energía, pero a mí me parece lo contrario. Se gasta mucha más energía cuando una organización  hace las mismas reflexiones que otra y ambos no lo saben.

En mi humilde opinión cuando hay campos comunes y redes temáticas iguales, es mas fácil trabajar y encontrar conexiones. El trabajo en red no es un principio teórico sino práctico porque hay muchas necesidades en el mundo que requieren que actuemos en  red y esto es un desafio.

–  Para terminar, usted asegura “luchar no es un verbo intransitivo” ¿Cual sería la lucha? ¿ Contra quién estamos luchando?

Como dice Laudato si, éste sistema es insostenible y es una economía de muerte. Infelizmente, por nuestras coyunturas temporales, hacemos cosas chiquitas, sin proponer alternativas que se puedan promover, o peor aún,  sin decir qué tipo de desmonte se puede hacer con este sistema que quitó a tantos las alternativas que ya tenían.

Mucho de lo que se debe hacer ya lo sabemos: está dentro de nosotros, no está lejos, está en toda la recuperacion de la “cultura del bien vivir”, por tanto en otro modelo.

Estamos luchando contra el reloj del tiempo, contra la urgencia de poner límites que están quedándose cada vez más cercanos y es que nuestra visión se vuelve cada vez mas miope. Nosotros no lo vemos, será que nuestra visión también se hace torpe .

Quizá todo es fruto de la complejidad: cuando más complejo es algo, la tendencia natural es mirar lo particular, lo cercano, mi ombligo. Pero esto mata.

Yo diría que Laudato Si es una “hoja de ruta” muy clara: estamos luchando contra un sistema insostenible. Antes se decía que si decías eso era porque tenías un pensamiento ideológico comunista, pero ahora hay una encíclica la que dice que esta lucha es mucho más importante y más trascendental de lo que creíamos y necesita más cambios que los que hemos logrado hasta ahora.

 

Un momento de la entrevista de Marta Isabel González al padre Dario Bossi, durante su visita a Manos Unidas en marzo de 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“El cambio climático es vida o muerte para las familias agricultoras” Félix Almendras, Bolivia

Se llama Félix Almendras Barón, está casado,  tiene 4 hijas y es el gerente de proyectos en PROAGRO, institución socia y amiga de Manos Unidas hace muchos años y a la que lleva 27 años vinculado. Esta organización está en el departamento de Chuquisaca, en el sur de Bolivia, en la región denominada Valles de Bolivia, realiza intervenciones de desarrollo rural para mejorar la vida de la población, en su mayoría de la etnia quechua.

Félix ha visitado hace unas semanas los Servicios Centrales de Manos Unidas y he podido  hablar con él para que nos cuente mejor toda la labor que se realiza en Bolivia y con motivo del Día Internacional de la Madre Tierra,  que se ha celebrado este 22 de abril,  aquí lo comparto:

¿Cómo acaba un radiólogo y licenciado en Derecho en PROAGRO donde ahora eres gerente?

Primero hice la formación de radiología, que es una carrera técnica de la rama de salud y cuando hice mi trabajo de campo en el hospital, conocí a uno de los responsables de proyectos de salud de PROAGRO para Zudañes, quien me invitó a acompañarle en un trabajo que ellos en ese entonces hacían sobre el mejoramiento de viviendas en lucha contra el mal de chagas. Yo tenía la formación de salud y me interesó lo que hacían y ayudé los primeros meses como voluntario en la capacitación de mujeres sobre el mal de chagas, la importancia de que las mujeres visibilizaran el mal de chagas como un problema endémico en la zona. Las familias convivían con el vector, que es un bichito que estaba en el interior de la casa, y nunca relacionaban esta convivencia con los problemas posteriores como la muerte súbita a través de un problema cardíaco… Lo que pasaba es que esta población al haber convivido toda la vida con el animal nunca relacionaba que muchas muertes estaban ocasionadas por la forma en la que estaba construida su vivienda. Fueron esos meses en que hacía de apoyo como voluntario lo que me inclinó a trabajar en este sector. Una vez salí de la universidad me vine a hacer el trabajo de campo como promotor de campo en proyectos de salud. Ese es el origen de mi entrada a la institución que tiene relación con mi pueblo, pero también con el inicio de la conclusión profesional.

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Y la relación con Manos Unidas desde PROAGRO, ¿cuándo comienza?

Hace muchos años, casi veinte años. Ha sido siempre la entidad amiga con quien hemos ido respondiendo varios desafíos orientados a proyectos de inversiones importantes. PROAGRO tuvo y tiene una gran fortaleza en gestión organizacional con una importancia presencia en numerosas zonas así como una capacidad permitió y permitirá ojalá, en tanto podamos, responder a la exigencia tan competitiva en la presentación de proyectos de cofinanciamiento.

¿Qué trabajo realiza PROAGRO para luchar contra la desigualdad social y la pobreza en Bolivia?

Nosotros no somos llamados a solucionar la pobreza. Reconocemos que hay un proceso en curso de mayor descentralización, de una participación local, de un empoderamiento campesino, de varios ejemplos de participación en diferentes niveles. Sin embargo, vemos que infelizmente el sector público o no tiene políticas claras que pasen más allá de un gobierno o desarrollan acciones muy coyunturales y con grandes errores y dificultades. Entonces vamos proponiendo al escenario del país y a partir de nuestra región modelos.

Así llevamos a cabo tres acciones que para nosotros son pilares fundamentales: educación, siembra y cosecha hidroproductiva y el fortalecimiento de actores locales.

En el primero de ellos, nos enfrascamos a desarrollar un modelo de formación educativa sociocomunitaria que se llama yachayhuasi, las “casas del saber”. Asumimos que la población fundamentalmente, los niños/niñas, desarrollamos todo un modelo de educación. Ocurre que la pirámide de educación es la siguiente: en una población de 10.000 habitantes puede haber un promedio de unos 3.000 niños en edad escolar. A estas casas del saber nosotros le incorporamos un modelo de gestión comunitaria, que es una especie de internado rural. ¿Por qué se gesta esto? El internado rural, gestionado por ellos, intenta suplir la grave situación de escolaridad en la que está el área rural.

Bolivia tiene una población muy joven, puede haber unos 4 o 5 niños por familia. Entonces siendo así, de una población promedio por municipio de 10.000 hay unos 3.000 niños en el sistema escolar. Acceden un gran porcentaje, se ha mejorado bastante respecto al acceso, pero el 85% de esa población sólo llega al nivel básico, al nivel primario. Y esto es por un factor, nos damos cuenta que hay un factor de fondo: la dispersión de la comunidad. ¿Cómo es posible que una población de 10.000 habitantes dispersa en unos 200km2 pueda acceder a un colegio que hay sólo en el centro poblado? Puede este centro poblado estar a 70km de aquí, es imposible que las familias vayan caminando esa distancia. Un factor de este problema de escolaridad era por tanto el acceso. Por mucho que los niños quieran ir a seguir los cursos, había una escuelita en su comunidad, pero una escuelita del primer al tercer o cuarto grado y si querían seguir estudiando tenían que ir muy lejos. ¿Cómo llegas? Entonces propusimos al sistema hacer núcleos en cada región que les permita acceder. Un núcleo educativo es una reunión de dos o tres escuelas del entorno. Ofrecer un sistema de educación hasta secundaria o el intermedio que les permita acceder a ellos.  Se ha fortalecido la creación de los núcleos educativos. Pero para que llegue al núcleo el niño aún todavía tiene que recorrer una o dos horas todos los días. Por eso armamos la yachayhuasi, junto al núcleo se arma el internado. Esto hace subir hoy el nivel de escolaridad, más del 60% de los niños ya han pasado el nivel del ciclo intermedio y hay un porcentaje que seguirá el bachillerato. Trabajamos este modelo, proponemos al sistema este modelo con varios proyectos. Para eso hemos hecho proyectos para infraestructuras, para fortalecer el modelo de gestión, para acompañar los procesos de capacitación, toda una serie de proyectos con varios temas. Es uno de los ejes de nuestra intervención que está ligado además a “x” población, niños y niñas con mucho protagonismo.

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Un segundo componente es atacar todo lo que es la estrategia hidroproductiva que otra vez tiene algunos datos. El 95% de la población, bueno ojo, el 100% de la población que vive en el área rural es agrícola. 100%. Todos son quechuas. Entonces los ingresos del 100% de la población de área rural dispersa provienen de la agricultura. Por lo tanto, su subsistencia está basada en la agricultura. Mira lo alarmante: el 95% de esa población tiene sus terrenos a secano, sólo siembra en periodo de temporal, se llama así. Y sólo el 5% restante de la población tiene algún acceso a riego, porque está ubicado cerca de algún río, cerca de alguna fuente de agua natural y tienen esta posibilidad de acceder al agua. Y esto se traduce en varios problemas. Si uno divide los meses de enero a diciembre entre 12, ¿cuándo llueve? Hay cuatro estaciones. Pero últimamente en Bolivia no sabemos cuándo son las estaciones.

¿Esa situación de irregularidad de las lluvias tiene que ver con el cambio climático?

Sin duda. El cambio climático lo está modificando todo.  Normalmente llovía en la temporada de verano en el mes de noviembre y se iban las lluvias en marzo – cinco meses de lluvia cuando el periodo es normal. Hoy y desde los últimos 20 años, llueve sólo tres meses. O sea, mira el cambio climático. Una de las cosas que uno ve en los escenarios de investigación, técnicos o medios de prensa, o la propia comunicación, creemos que el cambio climático es investigación, ciencia, o no sé qué… El cambio climático significa vida o muerte para las familias que basan su vida en la agricultura. Es vida o muerte. Es quedarte en un lugar en el que no sabes cuándo va a llover o cuándo va a terminar de llover. Entonces si estas familias, este 95%, sabían que había que sembrar en noviembre y no ha llovido en noviembre, pueden sembrar en diciembre y no ha llovido en diciembre, ¿qué hacen? ¿Cuál es el problema?

La base de la alimentación son tres o cuatro cultivos: maíz, papa y trigo. Cultivos tradicionales cuyo ciclo agrícola está entre cuatro y cinco meses. Entonces te imaginas: si no sembré en noviembre, a la suerte, con el riesgo que sea, siembro en diciembre, si no he sembrado en diciembre, este cultivo ya no va a llegar en el ciclo agrícola normal del periodo. Podrá llegar si ocurrió algo y hay una lluvia, o podrá cortarse, pero la cantidad que debió producir normalmente se acorta.

El cambio climático no es investigación, no es sólo que haya subido la temperatura, “x” grados en “x” zonas y eso esté provocando alguna situación de descompensación o descontrol. El cambio climático para el campesino ha sido y está siendo cuestión de vida o muerte respecto al lugar que siempre vivió, que siempre consideró su casa, su terreno. Muchas familias nos han dicho “ya creo que nos deben ayudar a pensar qué es lo que vamos a hacer, cuál va a ser el nuevo destino que vamos a tener”. Están desorientados, porque el cambio climático ha roto su esquema de vida rural.

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Hasta los refranes han cambiado. Ya no vale decir “para san Andrés tenemos que sembrar”. O “para todos los Santos (el 1 de noviembre) debió estar surcado”. Los campesinos están desorientados. Ha cambiado la naturaleza, y esto ha vulnerado el control de la cosmovisión. La cosmovisión campesina tenía mucho valor no sólo sociocultural. La cosmovisión era una estrategia de vida. Y esa forma de vida natural, ha sido vulnerada. No es mi pensamiento, pero recojo el pensamiento de un amigo que dijo de nuestra estrategia hidroproductiva lo siguiente: “el agua para nosotros es semilla de vida y cuando has hecho la siembra vía cosecha de agua”, decía, “nos están volviendo la semilla de vida”. Me llegó muy adentro, porque refleja que la semilla es la que te da nueva vida, la que sigue un ciclo. Pues el agua para ellos es una cosa similar, es semilla.

Explícanos mejor esta estrategia hidroproductiva ¿Cómo “siembra el agua” PROAGRO?

Este es otro tema, la regularidad, es irregular, no sabes cuándo empieza la época de lluvias ni cuándo termina. Entonces imagínate la situación, ¿qué hacer ante esta situación? PROAGRO plantea en este periodo una nueva estrategia y desarrollamos desde el 2003 más o menos un modelo, que nosotros denominamos “siembra y cosecha hidroproductiva”. Significa, proteger las fuentes de agua, por lo tanto, sembrar el agua. Cosechar el agua, aunque llueva tres meses, aunque lo haga de manera irregular, pero en algún momento llueve. En qué formas cosecharla, preservarla, evitar que lo que llegue de la lluvia se vaya, y se quede de alguna forma, agarrándolo incorporarlo a la parte productiva. Entonces cómo desarrollas ese modelo de siembra y cosecha hidroproductiva.

La realidad. Bolivia, y los Valles en donde nosotros estamos es arrugadísima, no somos ni cordillera ni llano, no hay zonas planas. Sin embargo, a pesar de esas condiciones hemos encontrado formas de cosechar el agua. No es planito planito, tiene algún nivel de inclinación y hemos encontrado en esa desventaja tres formas de cosechar el agua.

La primera la represa. En la dispersión de las comunidades, las casas están ubicadas de manera dispersa, pero por alguna forma de unión. El derecho propietario en Bolivia se da porque somos poseedores de las tierras de ex-haciendas. La colonia española exigió alimentos para llevar a los mineros y ellos armaron haciendas en los lugares rurales. En torno a una hacienda estaba toda una comunidad, para producir alimentos para abastecer a los trabajadores mineros que después tenían que traer la plata como podían. Entonces se organizaban en comunidades, hay comunidades de 50, 60, 70 familias de promedio, no más. Y éstas viven dispersas. Entonces en esa dispersión encontramos algún lugar donde la cuenca viene y se hunde- ya son temas más técnicos- un estrecho con roca donde podamos identificar un lugar donde podamos hacer una represa. Hemos hecho unas joyas. En 2012 hemos presentado al gobierno de Cataluña, 8 represas, 300 atajados y 15 pozos revestidos.

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Hemos tejido una estrategia: que en estas cárcavas podamos hacer una represa que almacene de 80.000 a 100.000 m3 de agua y que los conduzca hacia los terrenos de 30, 40 o 50 familias. Entonces has creado un atajo para que el agua de la lluvia entre a la cabecera y se acumule.

Entonces esta forma de cosecha es casi comunitaria. Como verás, para varias familias para muchas hectáreas, que están en torno a la cuenca baja. Se ubica en la cuenca alta y cuenca abajo ubicas los terrenos y vas distribuyendo. Pero no todos viven en la cuenca baja, puede que haya otra comunidad metros más arriba. Entonces este es el primer modelo, represa.

El segundo modelo es el tanque ferrocemento. En las tierras de las familias dispersas, en algún lado hay un pequeño ojo de agua, del que salen unas gotas de agua que se pierden. Entonces proteger ese ojo de agua, conducirlo a un tanque ferrocemento y después distribuirlo en parcela. Entonces ¿qué estás haciendo? Otra vez estás sembrando, porque estás cuidando ese ojo de agua. Evitas que se deteriore, le pones una pequeña protección, le pones plantitas, forestas el área, y el agua que sale la conduces a un tanque ferrocemento, que después irá a dos, tres o cuatro familias. Es otra forma de sembrar y cosechar el agua.

Y finalmente la tercera, son las kochas, lagunas o atajados, se llama de diferentes formas. De igual modo, en algún lugar hay y lo que haces es construir más o menos de este tipo. Todo depende de dónde vayas a captar el agua. El agua no llega de la lluvia, ojo. Estás hablando de 100.000 o 200.000 m3 de agua. Estás entre 10 y 20 m3 de agua. Y uno dice, siendo tan poco, ¿qué ventaja tiene? A diferencia de la represa que se llena una sola vez al año por la lluvia, ésta puedes llenar, regar y volver a llenar, entonces se hace un reservorio. En otros casos, que no se cosecha el agua, se intenta encontrar una pequeña cárcava, y no muy parada, porque esto es tierra y se intenta conducir el agua de lluvia de algunas cárcavas y cuando llueve la gente lleva el agua hacia su laguna/atajado. Entonces cuando llueve antes iban y se ocultaban en su casa, ahora no, ahora salen y conducen el agua hacia su laguna/atajada. Se hacen unas pequeñas obras de arte, que son sedimentadores chiquitos, para evitar que se llene de tierra. Y cuando se llena mucho también tienen unos pequeños vasos que se llaman vertedores de excedencia, para que cuando se llene mucho el agua salga y no lo tumbe. Y luego tiene una pequeña cámara de salida, una vez lleno y cosechado el agua. Otra vez, ¿cuándo cosechas esto? Empiezan las lluvias y cuando empiecen en noviembre o diciembre, ellos empiezan a cosechar el agua. En este periodo, de noviembre a marzo, no llueve más.

¿Qué hacéis con el agua que se ha cosechado?

Has cosechado en este periodo en la represa, en el tanque ferrocemento o en el atajado, en los tres procesos. ¿Qué ciclos agrícolas hay? Los mismos que en España, pero en otros meses. Primer ciclo agrícola temporal o común ¿Qué haríamos con el agua que en este tiempo hemos cosechado? Cuando seca, se ha sembrado la papa, ha salido la papa, está muy bonita y se ha cortado la lluvia. Usan la represa, y complementan el ciclo de este periodo temporal. Por eso se llama riego complementario. Entonces, con el tanque, con la laguna o con la represa cuando el ciclo de lluvia se ha hecho informal y justo el maíz estaba por botar el choclo, que debe terminar, se ha cortado la lluvia. Entonces, abres la represa y complementas. Has garantizado el ciclo normal.

Segundo aporte, normalmente hacen aún segunda siembra, que allá lo llaman misca. Este periodo de siembra normalmente va desde el mes de julio hasta el mes de octubre. Por este periodo de misca es por el que pelean por cosechar el agua: lleno mis represas, ha terminado la lluvia, ha pasado un poco el frío, y en estos meses hago mi segundo cultivo.  En algunos casos, papas más rápidas o choclo más rápido…

Pero además acá hay una ventaja. Como todo el mundo siembra papa, maíz y trigo en este periodo su precio también baja. Pero como no todos siembran, papa, maíz y trigo en este otro periodo, el precio sube por lo tanto tiene más rentabilidad. Entonces por un lado has tenido un nuevo periodo, pero además con mayor rentabilidad. Dos periodos en los que rápidamente las familias hacen uso del agua. Hoy hay nuevos cultivos mucho más rápidos. Por ejemplo, las papas introducidas, las holandesas tienen ciclos muy cortitos, 40, 45, 50 o 60 días. En dos meses las papas salen. Entonces algunos han llegado a crear un tercer periodo, que lo llaman el postrero que va de marzo a junio y completa el año. Es decir, tienes el temporal normal, el misca en este periodo y algunos se animan a este otro cultivo, depende donde esté ubicado. Hace mucho la propia capacidad familiar de invertir, de arriesgar, de tener el agua cosechada, etc. Cuando nos visitasteis desde Manos Unidas la última vez, una familia aseguraba a vuestros compañeros “señor con este cultivo estoy sacando mi tercera cosecha”. Y claro mucho más mérito, lo dijo además orgullosamente.

Esto mejora la seguridad alimentaria de la población, porque lo que has cosechado lo vas dividiendo, un porcentaje para tu consumo, otro lo vas vendiendo, con otros haces cambios. Entonces les estás dando a las familias opciones de tomar decisiones propias, como derecho propio. Entonces como verás en este periodo habrá que hacer modelos de gestión que sean asimilados y compartidos por las propias familias a nivel de prueba. Entonces desarrollamos estos modelos para que se traduzcan en políticas públicas.

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El tercer pilar del trabajo de PROAGRO es el fortalecimiento de las organizaciones ¿en qué consiste exactamente y cómo se logra?

Primero reconoces que hay alcaldes, que hay autoridades, que hay dirigentes que deben gestionar procesos de manera conjunta Hay muchos proyectos, por ejemplo, te voy a comentar el proyecto que ahorita estamos gestionando con Manos Unidas. Es una suma de los dos últimos, no el educativo.

Nosotros tenemos algunas acciones que son conjuntas para todos, sin necesidad de sólo ser ejes transversales, sin necesidad de diferenciar la intervención, hay algunos elementos que es fundamental considerarlos: población, facilitar la participación de ciertos sectores de la población, fundamentalmente niños y niñas, es un elemento principal en todos los procesos. Mujeres, que deben ser consideradas también de manera equitativa de acuerdo al rol que desarrollan, y adultos mayores. Ocurre que por este tema de la migración son los adultos mayores los que están asumiendo roles de cabezas de hogar. En un primer momento eran sólo mujeres, ahora mujeres y hombres, pero sólo adultos mayores, ya viejitos. Por tanto, considerar que todos los proyectos tengan acciones inclusivas y de participación de ellos. En este aporte, trabajamos mucho en este tema, el fortalecimiento de actores locales, sistematizando procesos, trabajamos con varios.

Pues en torno a todo esto es en lo que se centra nuestro proyecto actual con Manos Unidas y con cofinanciación del Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo. Y recoge dos de las tres estrategias fundamentales de nuestra organización: la siembra y cosecha hidroproductiva y el fortalecimiento de las instituciones locales.   PROAGRO está territorialmente en Chuquisaca en 8 de los 12 municipios en que están divididos. Entonces en cada uno de los espacios territoriales tenemos áreas de intervención.  Nosotros trabajamos el proyecto en la zona centro, en el municipio de Tomina, con la propuesta del proyecto.

Entrevista realizada por Marta Isabel González.  Fotografías de proyectos: PROAGRO para Manos Unidas

La falta de oportunidades de las mujeres en el mundo rural #DiadelaMujer

Esta semana se ha celebrado el Día Internacional de la Mujer[1] y desde Manos Unidas siempre sabemos que este día es una oportunidad muy especial para denunciar que la pobreza tiene rostro de mujer y recordar que desde su fundación hace 58 años promueve proyectos de desarrollo especialmente centrados en la mujer, protagonista esencial en su trabajo en educación para el desarrollo y en sus proyectos de cooperación que realiza en todo el mundo. Así, el último año Manos Unidas realizó 75 proyectos de cooperación destinados especialmente a la mujer que beneficiaron directamente a 220.331 mujeres y con un importe de 4.889.516 euros, lo que supone el 12% de su inversión en proyectos de desarrollo.

Este año, el Día Internacional de la Mujer se centra en el mundo laboral y en el 5º Objetivo de Desarrollo Sostenible[2] que la ONU se ha marcado para lograr que en 2030 nuestro mundo sea un “planeta 50-50” con verdadera equidad de género. Manos Unidas trabaja por la igualdad entre hombres y mujeres, requisito necesario para acabar con el hambre en el mundo y denuncia que millones de mujeres no tienen acceso, en igualdad de condiciones, a trabajos dignos, saludables y remunerados justamente.

Si nos referimos al ámbito agrícola, la ONU destaca[3] que las mujeres representan el 43% de la fuerza de trabajo en los países en desarrollo (el 20% en América Latina y el 50% en Asia y África) y realizan un aporte fundamental a la agricultura en estos países. Pese a ello, estas mujeres obtienen su sustento en el mundo agrícola casi siempre de manera informal y sin remuneración, controlan menos tierras que los hombres (menos del 20% de quienes poseen tierras son mujeres) y además tienen un acceso limitado a los insumos, las semillas y el crédito, lo que les dificulta la posibilidad de beneficiarse de muchas oportunidades económicas.

Por eso, en este Día de la Mujer, Manos Unidas destaca algunos proyectos y procesos de desarrollo exitosos que apoya en Guatemala y Perú centrados en la mujer en entornos rurales.

GUATEMALA. LA LABOR DEL MOVIMIENTO DE TRABAJADORAS CAMPESINAS

En las regiones de Altiplano y de Costa y Boca-Costa de Guatemala la situación de las mujeres campesinas es de desigualdad en cuanto al trabajo y al salario que reciben. Por ejemplo, y tal y como algunas mujeres relatan, aunque el salario mínimo ronda los 87 quetzales, las mujeres pueden recibir tan sólo 20 Q. A la discriminación económica, estas mujeres añaden en muchos casos la explotación y acoso sexual por parte de los dueños de las fincas donde trabajan y la violencia doméstica machista que sufren.

Con el objetivo de solventar esta situación, Manos Unidas apoya desde hace cinco años al Movimiento de Trabajadores/as Campesinos/as-MTC de Guatemala en un proceso de desarrollo que en los últimos tres años está especialmente centrado en las mujeres que, en el caso del Altiplano, son mujeres indígenas mam. Se trata de apoyarlas en su capacitación, para fortalecer su economía familiar y lograr la seguridad alimentaria a través de la producción y comercialización de alimentos.

Con motivo del Día de la Mujer el Consejo de Mujeres de estas regiones ha elaborado un “manifiesto” titulado “Despertemos el sentir de vivir en armonía” y que muestra tanto el sentir, como las dificultades e injusticias a las que cada día se enfrentan estas mujeres, pero también los frutos del avance en el conocimiento y reconocimiento de sus derechos y de las oportunidades que tienen gracias a este proceso de desarrollo que están viviendo. (leer manifiesto “Despertemos el sentir de vivir en armonía”)

Mujeres del MTC-Movimiento de Trabajadoras Campesijnas de Guatemala. Foto Raquel Carballo/Manos Unidas

PERÚ. LA LUCHA DE LAS MUJERES AYACUCHANAS POR LA PROPIEDAD DE LA TIERRA

En Perú, las mujeres que se dedican a la actividad agropecuaria representan el 30.8% pero de cada 10 propietarios de tierra, 7 son hombres y 3 mujeres. Estas cifras evidencian que, pese a que  trabajan la tierra, no acceden a ellas como propietarias y tampoco deciden sobre el uso de las “tierras comunales” ya que no son consideradas “comuneras calificadas”, que es el título que les otorga la propiedad de las tierras y la posibilidad de participar en las juntas directivas.

Parar solucionar esta situación de inequidad, concretamente en la región de Ayacucho, Manos Unidas apoya a su socio local SER (Servicios Educativos y Rurales), con cofinanciación de la AACID (Agencia Andaluza de Cooperación) de la Junta de Andalucía, en un proyecto bianual que comenzó en diciembre de 2015 y que persigue empoderar a las mujeres de 10 comunidades campesinas de la provincia de Huamanga para que, además, logren ser propietarias de las tierras.

Hasta la fecha ya se ha conseguido que en 7 de estas comunidades se hayan modificado los estatutos favoreciendo la incorporación de las mujeres como “comuneras calificadas”, con derecho a voz y voto. De hecho, y aunque el proyecto aún está realizándose, 490 mujeres ya han sido reconocidas como “comuneras calificadas”, y, de ellas, 13 ocupan cargos en 8 Juntas Directivas Comunales.

Con motivo del Día de la Mujer, Raquel Reynoso, presidenta de la SER destaca en un artículo que ha escrito con motivo de esta celebración, que “es fundamental que las mujeres formen parte de las directivas de las comunidades y las organizaciones indígenas para que participen en la toma de decisiones sobre la tierra y el territorio”. (leer artículo)

Mujeres ayacuchanas beneficiarias de este proyecto de Manos Unidas y la Junta de Andalucía- Foto SER Perú/Manos Unidas

OTROS TESTIMONIOS DE MUJERES DESDE PERÚ

También en Perú se han recogido estos testimonios de mujeres que han sido beneficiadas por proyectos agropecuarios apoyados por Manos Unidas. En Puno, junto a la Red Andina de Desarrollo y Corresponsabilidad (CODENET), se financian proyectos de apoyo al desarrollo de los procesos productivos y comerciales de la crianza de truchas para las comunidades indígenas Quechuas y Aymaras asentadas en los Uros (islotes flotantes) del Lago Titicaca. Asimismo, en Cuzco, el Centro Guamán Poma, y gracias a la financiación de Manos Unidas, ha logrado que cerca de 800 familias hayan mejorado su salud y su alimentación gracias al desarrollo y mejora en la actividad agropecuaria.

Iniciativas como estas destacadas por Manos Unidas, dejan patente que el adecuado apoyo y acompañamiento en el desarrollo de las mujeres en el entorno rural es garantía de éxito y tiene un efecto multiplicador que beneficia a toda la comunidad.

El Bañado de Tacumbú: la esperanza que nace del barro y la solidaridad

Por un momento me parece que estoy en algún slum de la India. La luz del atardecer ilumina el río Paraguay con tonos dorados. Y ahí están, en sus orillas, centenares de chabolas. Estoy en la Zona 8 del Bañado de Tacumbú, en el Bañado Sur de Asunción (Paraguay). Y la imagen es difícil de olvidar…Los niños, como Antonio y Fiorella, llegan del cole y juegan a las comiditas y a su alrededor, casas de tablas y chapa, sin agua, no hay saneamiento, no hay luz. Hay agua empantanada y pequeñas lagunas. Allí viven las personas, malviven, sobreviven.

Antonio y Fiorella juegan a las comiditas en la Zona 8 del Bañado de Tacumbú (Asunción, Paraguay). Foto Marta Isabel González
Antonio y Fiorella juegan a las comiditas en la Zona 8 del Bañado de Tacumbú (Asunción, Paraguay). Foto Marta Isabel González

Pero no todas las zonas se parecen a India. Por ejemplo, la calle principal de esta barriada a la que muchos taxistas de la capital no quieren entrar, ni si quiera de día,  la calle “Maestro Ursicino Velasco”, en honor al padre del misionero dominico Pedro Velasco (Ambasaguas de Curueño-León, 1946 ) es, en cierto modo “como el Paseo de la Castellana de Madrid”, o eso dice el Padre Pedro.

Una vista desde la Calle Ursicino Velasco del Bañado de Tacumbú. Foto Marta Isabel González
Una vista desde la Calle Ursicino Velasco del Bañado de Tacumbú. Foto Marta Isabel González

Pero otras zonas si se parecen, como esa Zona 8, en su parte más cercana al río, o las Zonas 3 y 4  en su parte más cercana a la laguna Irupé (que en guaraní significa “planta de agua”) que separa el Bañado de la ciudad y que son las zonas más pobres del barrio y las que más rápido se inundan. Y es precisamente ahí donde se asientan las nuevas familias, las más pobres y sin recursos que, desde otros lugares de la capital o de otras zonas del país, llegan al Bañado de Tacumbú en busca de un lugar donde vivir.

Son zonas que transmiten una enorme desolación por tanta pobreza, barro, suciedad y tantas dificultades con las que tienen que convivir las personas allí, personas maravillosas con gran dignidad y ganas de salir adelante.

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Una pequeña llega con su bicicleta a la Zona 8 del Bañado. Foto Marta Isabel González

Ese es el caso de una de las 50 familias que acaban de instalarse en la zona. La familia de Ángela Santander, de 54 años, que después de perder hace unos meses su trabajo en el parking de un supermercado porque lo soterraron, se vino a la Zona 4 del Bañado junto a uno de sus hijos drogodependiente y para criar a sus nietos Cari de 11 y Ale de 9 que son huérfanos, ya que perdieron a su madre, la hija de Ángela, el pasado 6 de enero, Día de Reyes y a su padre tres años antes por culpa de una cirrosis severa causada por el alcohol.

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Ángela, Cari y Ale es una de las últimas familias que ha llegado al Bañado y están en la Zona 4. Foto. Marta Isabel González

Cari (Carimel), muy espabilada y pizpireta, juega con su hermano Leandro (Ale) y con sus amigos Techi, Saurina y Brus. Juega al aire libre, cerca de la laguna llena de vegetación. Y juega al lado de una letrina infame cubierta tan sólo con unas mantas. Juega a que es la profe de matemáticas, y están haciendo los deberes. Es una profe muy concienzuda y le pregunto si quiere ser maestra de mayor, pero me dice que prefiere ser peluquera.

Cari juega a ser profesora entre el barro y ante una letrina.
Cari juega a ser profesora entre el barro y ante una letrina.

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Y cuando jugando, sin querer mete su pie en el agua embarrada de una grieta del suelo, se pone a recubrir esa grieta con tierra, con las manos y luego con una pala que está allí cerca. Y me explica que es así como lo hacen los mayores, “rellenan de tierra y luego ya pueden construir.”img_2159img_2185

Y así viven en esta zona de Asunción, unas 11.000 personas (20.000 si se suman todos los bañados). Unos viven en palafitos o casitas de ladrillo o bloques de cemento con sus pequeñas parcelas o patios, en los mejores casos (hay zonas que no se diferencian mucho del resto de la ciudad). Pero en los peores casos (y son muchos) viven en chabolas hechas de tablones de madera y metal que no tienen ni techo, o un techo de chapa que se vuela a la más mínima tormenta o vendaval.

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Una imagen de la Zona 8 del Bañado.

Y cuando el agua llega…todos se quedan debajo. Y aunque ya han pasado muchos meses aún se ven los restos de barro, de hierros, de sillas y otros mobiliarios destrozados…Agua y barro, es lo cotidiano de esta zona que le ha ido ganando espacio a la laguna Irupé que es la laguna sobre la que se ha creado originalmente esta barriada, claro está quitando antes a los camalotes (cocodrilos) y rellenando poco a poco a costa de poner encima toneladas y toneladas de tierra que se ha ido echando para poder construir encima, a unos 2 metros del nivel del río….

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Aspecto del Bañado durante las inundaciones. Foto CAMSAT

Y es que los bañados de Paraguay se inundan. Y lo hacen de manera frecuente y regular, normalmente cada 4 ó 5 años, entre abril y junio. Pero ahora ha pasado algo extraño. Quizá debido al Cambio Climático, han estado 15 años sin inundaciones (entre 1999 y 2014)  y muchas personas pensaron que no volvería a llover y construyeron sus chabolitas y sus casas y el barrio creció.

Pero de repente volvió a llover. Y en estos últimos 2 años, desde 2014 han tenido 3 grandes inundaciones que han dejado el barrio en estado catastrófico y que hizo que la gente tuviera que alojarse en algunas plazas céntricas de Asunción o en un mal acondicionado campamento militar.

Hacinamiento de la población del bañado en el Refugio del Cuartel. Foto Camsat
Hacinamiento de la población del bañado en el Refugio del Cuartel. Foto CAMSAT
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Foto Marta Isabel González

Y así vivieron hasta que el río bajó. La última de estas inundaciones fue en enero de 2016 y aunque hace meses que el agua se ha retirado, el agua llegó hasta los 7,8 metros sobre el nivel del mar.

Ignacio nos muestra hasta donde llegó el agua esta última vez. “Y parece increíble, -nos dice el padre Pedro-,   pero es cierto, que  un río como el río Paraguay de más de 1 kilómetro de anchura puede llegar a subir tantos metros…”. No hay nada que lo contenga, ninguna infraestructura. Y me da por pensar en Budapest y cómo tras varias inundaciones fatales una obra arquitectónica y de ingeniería maravillosa encauzó el Danubio y no volvió a haber inundaciones. Ni pérdidas materiales. Ni muertes.

Pero no todo es desolación. En estos días en el Bañado se vive con especial alegría que tras luchar junto a otras 26 organizaciones del Bañado en la Asamblea Permanente “Unidos por la Franja”, han sabido que 2.600 familias de Tacumbú serán alojadas en viviendas dignas.  Y esto sólo acaba de empezar porque lo que se quiere es viviendas dignas, servicios públicos, puestos de salud…que haya autobuses y transportes…(los autobuses funcionan sólo hasta las 20:30 h. y luego nada).

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Ikatú en guaraní significa Podemos....se puede!!
Ikatú en guaraní significa Podemos….se puede!!

Y todo gracias a la labor del padre Pedro y su empeño y el de las personas que conforman la organización del barrio  CAMSAT (Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos) que nació en 1989 y fue, como dice el Padre Pedro, “una gran idea” para sacar todo adelante junto a las personas de la zona. Y es que, como su padre Ursicino le decía durante los 14 años que vivió con él en el Bañado: “no sustituyas a la gente de aquí”. Y el padre Pedro no lo hizo nunca. No lo hace. Lucha con ellos, mano a mano.

El Padre Pedro Velasco, con su "tereré" (bebida típica de Paraguay) en el Bañado de Tacumbú. Foto Marta Isabel González
El Padre Pedro Velasco, con su “tereré” (bebida típica de Paraguay) en el Bañado de Tacumbú. Foto Marta Isabel González

Llegó en  1977 a Paraguay y cuando conoció la situación de estas personas y las inundaciones, un buen día de 1985 cogió las pocas cosas que tenía y se fue a vivir con ellos, no sin que esa actitud les produjera a todos cierta sorpresa. “Sólo me faltaban unas antenitas para que se creyeran que era un marciano”. Pero poco a poco y conviviendo con ellos y luchando con ellos y por ellos fue ganándose el respeto y cariño de todos y dándoles ayuda, alegría, esperanza y también dejándose allí la vida, una vida de sacerdote que vive entre los pobres aunque habría podido vivir muy cómodamente como profesor universitario que es.

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Y cada día oficia la Eucaristía en la Parroquia de San Felipe y Santiago, en los solares de la Zona 1 donde se ubica CAMSAT y toda su obra: colegio, clases de apoyo, dispensario médico, una radio comunitaria Tape Pyahu (“un nuevo camino”), una orquesta, una escuela de danza y un club de fútbol que ya compite en la liga nacional… Proyectos hechos realidad, vivos, llenos de energía, que promueven lo mejor de los niños y los jóvenes, que dan esperanza, alegría y oportunidades de mejorar a todos. Que dan esperanza real.

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El padre Pedro Velasco junto a los chicos que forman el equipo de fútbol del Bañado de Tacumbú. Foto Pompeyo Sancho

Y es que CAMSAT, de la que el Padre Pedro es ahora Asesor General, ha logrado en estos años y gracias a la ayuda de muchas personas e instituciones, entre ellas Manos Unidas, revitalizar el barrio y ofrecer muchas oportunidades a todos. Y esas mujeres y hombres que componen CAMSAT como Cynthia González, Gabriela del Valle, Sofía Rojas, Vicenta Rodríguez, Angélica Benítez, Olinda Fernández, Silvia Gatti, Abraham García, Pompeya, Ignacia y un lago etcétera…son fuertes. Fuertes y llenas de alegría, de entusiasmo y se forman, muchas son trabajadoras sociales, otras enfermeras, periodistas…mujeres fuertes que se han endurecido en el barro. Como verdaderas líderes que cogen la realidad por los cuernos y luchan. Luchan por su barrio. Por sus hijos. Por sus padres y abuelos. Luchan porque el Bañado de Tacumbú no sea más un barrio marginal y sus personas sean respetadas y no discriminadas.

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La autora del blog junto a Cari y el Padre Pedro Velasco. Foto Pompeyo Sancho

Y yo pienso y deseo que algún día ellas estén en política. Podrían llegar a ser presidentas. Lo que ellas quieran. Se me escapa la admiración por los ojos. La emoción. Las lágrimas. Y Carimel me abraza. Y el Padre Pedro sonríe. Y después de comer todos juntos el típico “Asado Paraguayo”, el Padre Pedro, Carlos y yo, cantamos juntos el “A la luz del cigarro voy al molino” porque los tres, lo decimos con orgullo, somos de León.

Y antes de irnos, el Padre Pedro y yo nos hacemos un selfi (¡cómo no!) delante del cartel de CAMSAT que incluye esos versículos de Isaías (62:4) que dicen “no te llamarán más abandonada, ni a tu tierra desolada, sino que te llamarán deseada y a tu tierra desposada”.
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AGRADECIMIENTO: He podido conocer toda esta realidad gracias al viaje que he realizado con Manos Unidas acompañando a un equipo de RTVE del programa Pueblo de Dios de La 2. Toda mi gratitud a Manos Unidas por lo vivido estos días y al equipo de profesionales de “Pueblo de Dios” (Ricardo Olmedo, Carlos González, Antonio Urrea y Felipe Romero).

Aquí tenéis el Programa con el reportaje documental resultante.

 

¿Marketing del bueno? #PapaenLesbos

Hace sólo unas horas que el Papa Francisco ha regresado al Vaticano y lo ha hecho con 12 personas (3 familias sirias). Muchos están ya criticando esto y se preguntan cómo es posible que haya hecho algo que legalmente es tan difícil y más aún tal y cómo están las cosas tras las normativas europeas respecto a los refugiados.

Más allá de lo que algunos malintencionados piensan  sobre si esto que ha hecho el Papa es un gesto “marketiniano”, yo creo más bien que su cercanía, ese “quiero deciros que no estáis solos” que afirmaba tan sencillamente como es él, cambia las cosas. Si, creo que el hecho de que el Papa visite a los refugiados y les muestre su apoyo y su cercanía, cambia las cosas. Porque nos recuerda algo que por obvio, no podemos dejar de tener presente y que se publicaba el mismo día de su visita (este 16 de abril) en su cuenta de Twitter:“Los refugiados no son números sino personas con rostros, nombres e historias, y deben ser tratados como tales.”

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Photo by Andrea Bonetti/Greek Prime Minister's Office via Getty Images
Photo by Andrea Bonetti/Greek Prime Minister’s Office via Getty Images

Y cunde su ejemplo de ecumenismo y de “trabajo en equipo”, siempre unido en sus visitas a las otras religiones y a las otras familias cristianas. Y es que, visitando ese campo de refugiados de Moria, en Lesbos junto al Patriarca Ecuménico Bartolomé y el Arzobispo de Atenas y de toda Grecia, el Papa también cambia las cosas.

Los tres han afirmado de manera muy clara y en la Declaración Conjunta que han firmado, la intención de la visita: visibilizar a los invisibles y una vez más, estar cerca de los más olvidados, para reclamar, al resto de líderes del mundo, un cambio en la situación:

La opinión mundial no puede ignorar la colosal crisis humanitaria originada por la propagación de la violencia y del conflicto armado, por la persecución y el desplazamiento de minorías religiosas y étnicas, como también por despojar a familias de sus hogares, violando su dignidad humana, sus libertades y derechos humanos fundamentales.

La tragedia de la emigración y del desplazamiento forzado afecta a millones de personas, y es fundamentalmente una crisis humanitaria, que requiere una respuesta de solidaridad, compasión, generosidad y un inmediato compromiso efectivo de recursos.

Desde Lesbos, nosotros hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que responda con valentía, afrontando esta crisis humanitaria masiva y sus causas subyacentes, a través de iniciativas diplomáticas, políticas y de beneficencia, como también a través de esfuerzos coordinados entre Oriente Medio y Europa.” (lee aquí la DECLARACIÓN CONJUNTA completa firmada en LESBOS)

Photo by Samuel Nacar/NurPhoto via Getty Images
Photo by Samuel Nacar/NurPhoto via Getty Images
AP Photo Petros Giannakouris
AP Photo Petros Giannakouris

Estar cerca de los más afligidos, de los que más sufren, es lo que hace el Papa, como un ejemplo de Cristo en nuestra tierra, como haría el mismo Jesús. Y eso es lo que él hace. Le guste a quien le guste. Le disguste a quien le disguste.

Mirando con algo más de perspectiva, también lo hizo así en la República Centroafricana, cuando el pasado 29 de noviembre el Papa llegó a ese país en conflicto desde 2013 y que pese a los acuerdos de paz de mayo de 2015 sigue viviendo mucha tensión y violencia… y el Papa Francisco llegó y llenó todo de esperanza, sólo con su presencia y su valiente visita.

Así lo explicaba en “El mundo en 24 horas” en el Canal 24 Horas de TVE el pasado 9 de abril,  el obispo de Bangassou y misionero comboniano, Monseñor Juan José Aguirre:“con su presencia, muchas  barreras fueron tumbadas, muchas líneas rojas fueron borradas y no dijo grandes cosas, el simplemente pasó por allí”. Así fue, según explica Aguirre, “la visita del Papa  fue mágica” y es que con sólo estar allí presente, logró unir a dos barrios divididos y enfrentados por ser cristianos y musulmanes. Y esa unión continúa hoy.

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Y fue allí, en Centroáfrica donde abrió el Papa Francisco la Puerta del Año Jubilar de la Misericordia convirtiéndose así en el primer Papa que abre una puerta jubilar fuera de Roma. ¿También fue eso marketing? ¿Cómo la visita de este fin de semana a Lesbos? Pues sin duda, si lo que hace el Papa Francisco es marketing, es marketing pero del bueno.